Los implantes dentales son una de las técnicas más empleadas en la odontología actual, ya que gracias a ellos podemos resolver problemas tanto funcionales como estéticos. Estos, consisten en la inserción mediante cirugía de un pequeño tornillo en el maxilar inferior o superior del paciente, que sustituye la raíz de un diente perdido o extraído. Tras un periodo de curación, este se une de manera natural al hueso y queda integrado en él.
Esta técnica reporta un gran número de beneficios al paciente en comparación con otros métodos; Al fijar los dientes al hueso, no es necesario el uso de adhesivos, permite restaurar la apariencia y la función de los dientes originales, son muy eficaces a largo plazo y gracias a las técnicas que se emplean hoy en día el proceso es prácticamente indoloro. Además, no es necesario tocar ningún diente por lo que se evita que los demás se muevan a corto plazo.
Hoy, te queremos enseñar uno de nuestros últimos casos, donde la colocación de implantes han sido la solución perfecta. El paciente tenía problemas de funcionalidad, ya que se le movían los dientes de la zona superior, y además no se sentía cómodo estéticamente con su aspecto. Tras valorar su caso de forma personalizada y realizar el diagnóstico, planificamos la extracción de las piezas superiores y la colocación de implantes para ese mismo día.

Mientras esperamos 4 meses a que termine el proceso de cicatrización para poder colocar la prótesis definitiva, se le ha puesto una dentadura completa provisional, para que pueda seguir disfrutando de su día a día.

Si tú también quieres volver a lucir una sonrisa sana y natural como este paciente, no dudes en consultarnos, estarás atendido por los mejores profesionales.